bulletPrimer Consejo Directivo

 

bulletMonumento al Gaucho
bulletSabia usted que fue donado en la década del 20 por la Federación Rural? Vea aquí el informe de la época

 

PRIMER CONSEJO DIRECTIVO DE LA FEDERACIÓN RURAL:

AÑO 1917

Dr. José Irureta Goyena

Dr. Pedro Manini Ríos

Ing. Carlos A. Arocena

Dr. Daniel Castellanos

Sr. Serafín J. Milans

Sr. Nicolás Inciarte

Sr. Salvador Dermit

Ing. Manuel Carriquiry

Dr. José Elorza

Sr. Carlos García Acevedo

Ing. Juan J. de Arteaga

Sr. Pedro Aramendia

Dr. Carlos Maria Urioste

Dr. Domingo Bordaberry

Sr. Manuel Flores

Sr. Liborio Irisarri

Sr. Alejandro B. Barriera

Sr. Justo Sapriza Vera

Dr. Lauro V. Rodríguez

Dr. Luis A. de Herrera

Sr. Carlos Cash

Sr. Francisco Haedo Suárez

Dr. Francisco Noruega Castaños

Sr. Alejandro Victorica

Sr. Patricio Lessa

 

La Comisión Delegada para la erección del Monumento al Gaucho, merece la gratitud del país.

 

Rápida y ejemplar reseña de la enorme, abnegada y patriótica labor que ha dado cima

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La idea de levantar un monumento al gaucho se lanzó en el Congreso Rural de la Federación en la ciudad de Florida, el año de 1919. El doctor Alejandro Gallinal, uno de los más destacados miembros de esta Gran Asamblea de rurales, formuló allí la moción siguiente: “Para que por suscripción popular se erigiese un monumento al gaucho que sería ubicado en la capital de la República y donado al Estado”.

Aun cuando la idea lanzada tomó de sorpresa a la Asamblea, fue acogida con entusiasmo.

Por una de esas confusiones instantáneas, sin análisis, que de un solo golpe llegan a penetrar a lo hondo y a persuadir de la justicia que la idea encerraba, todos los ciudadanos allí presentes aceptaron la proposición sin reservas ni salvedades.

No podía ser de otro modo.

Este engendró de un momento histórico que llamamos “gaucho” que vive en la conciencia colectiva de los pueblos que oyen rumores del Paraná, del Uruguay y del Plata, tomó forma intida e instantánea como placa a la que hiere un rayo de luz, al oír la moción formulada. Todos se sintieron capaces de hacer una “gauchada” acudiendo a que se diese forma material e imperecedora a ese gran soldado desconocido, de la paz y de la guerra.

De inmediato la Federación Rural buscó los hombres más capaces de llevar adelante su trabajo, y, al efecto, a los grandes ciudadanos que habrán de constituir Comisión Delegada encargada de dar forma concreta al pensamiento esbozado. Ocupaba la primera vice-presidencia del Consejo Directivo de la Federación Rural el docto don Juan Andrés Cachón, -actual y dignísimo Presidente- y a él le tocó instalar a dicha Comisión en su sede.

Fueron distribuidos los cargos de la misma en la forma siguiente: Presidente: Doctor Elías Regules.

Tesorero: Doctor Alejandro Gallinal.

Secretario: Don Manuel Flores.

Días después esta Comisión Delegada resolvía integrarse con los señores: Doctor Juan Zorrilla de San Martín, Ing. Carlos A. Arocena y agrimensor señor Francisco J. Ros. Comienza pues, en este punto (Mayo de 1919) la enorme, la benemérita, abnegada e infatigable labor dela Comisión, que se prolonga múltiple, sin descanso y llena en muchas ocasiones de dificultades hasta estos días en que cumplida su misión, el monumento es una realidad, va a inaugurarse cumpliéndose aquél voto que saliera de los labios y del corazón de los patrióticos congresales de Florida. Todo homenaje que se rinda a esos grandes ciudadanos constituyentes de la Comisión Delegada, será tibio y nimio si se compara con el constante derroche de actividad, de celo y de entusiasmo que han prodigado generosamente a través de esos largos ocho años de trabajo.

 

Referirse aquí minuciosamente a cuando  esa Comisión ha hecho en ese lapso de tiempo, sería escribir una página llena de ejemplaridad, una relación confortadora. Pero esa historia minuciosa es larga, larguísima, como fueron largos y múltiples los trabajos de esa Comisión Delegada. Cientos de páginas llenan las actas concisas en que ha quedado huella fiel de la obra realizada por la misma; y al recorrer ahora esas páginas, al volver la vista hacia atrás, al extenderla desde la altura de la misión cumplida por todo ese panorama de actividades, un sentimiento justiciero de alabanza y gratitud va hacia esos beneméritos ciudadanos.

Esbocemos rápidamente, breve y sumariamente, la historia de sus actividades.

En junio de 1919 recibe la Comisión Delegada la primera consistente en $ 1.100 donados por los herederos de don José M. Rodríguez.

Llama la Comisión a concurso para un estudio “histórico-psicológico”del gaucho uruguayo; extiende su propaganda y su recolección de fondos por todo el país, pide colaboración de los diarios para anunciar el concurso citado; solicita en una bella nota la autorización legislativa para levantar el monumento...

En julio de 1919 había logrado ya contagiar de entusiasmo en pro de iniciativa a multitud de personas y entidades en todo el ámbito del país; las donaciones siguen afluyendo cuantiosas merced a las actividades de la Comisión; amplía su acción nombrando subcomisiones delegadas en diversos puntos y remite 17.500 circulares dirigidas a los hacendados del país, redactada por el doctor Elías Regules. En octubre del mismo año toma una resolución de gran alcance, significación y eficacia, echándose sobre sí el enorme trabajo de organizar un museo de objetos que puedan ilustrar a los escultores que hayan de tomar parte en el concurso para la erección del monumento.

Esta labor está a cargo especialmente de los señores Ros y Arocena.

En noviembre de 1919 se resuelve invitar a las Sociedades Rurales federadas para que formen listas propias y colaboren así a la colecta nacional. En este mismo mes, y cerrado el concurso referido, la Comisión falla sobre los trabajos presentados, declarando desierto el primer premio y otorgando dos premios para los trabajos presentados bajo los lemas “Sarandi” y “Verdad”, de los cuales resultaron ser autores respectivamente los señores. Arturo Scarone y Juan Mesa. Va a terminar el año 1919 y la Comisión Delegada crea una Comisión de colaboración y honor para la “Exposición Histórica del Monumento al Gaucho” de la que forman parte los presidentes de diferentes y prestigiosas entidades.

Han pasado pocos meses y la labor realizada ya, es enorme. Corren días del mes de Enero de 1920 y la colecta alcanza más de $ 46.0000, brillante resultado de una feliz e intensa propaganda. La sumas siguen afluyendo gracias a los prestigios y a las actividades de la Comisión Delegada, a punto tal, que otros meses después, se han recolectado $ 51.000.

En Mayo 5 del año citado se redactan las bases del concurso arquitectónico y escultórico y se adopta el lema que ha de figurar en el frente principal del basamento del futuro monumento. Poco después de aprobadas dichas bases, redactadas por el Ing. D. Carlos Arocena, son aprobadas y se fija en $ 60.000 el valor del monumento a los efectos del llamado a concurso. Para guía de los escultores que a el se presenten se editan algunos fragmentos de “La epopeya de Artigas” del gran poeta nacional Dr. Juan Zorrilla de San Martín, en los que se hace semblanza de gaucho histórico. Este folleto es distribuido ampliamente en el país y fuera de él para que los futuros concursantes puedan orientarse y conocer el pensamiento base de la realización monumental. Todas estas actividades múltiples y complicadas llenan, completamente con la prosecución de la colecta durante el año 1920.

Sufre la Comisión Delegada en lo primeros meses del año siguiente una irreparable pérdida con el fallecimiento de su digno secretario D. Manuel Flores. Es la nota luctuosa que se atraviesa en el camino rudo pero honroso de la Comisión. Pierde con el distinguido miembro D. Manuel Flores a un distinguidísimo caballero lleno de rectitud, de inteligencia y de prestigio. Alguien ha dicho en su elogio que “era un gran gaucho, un verdadero gaucho”. El nombre de  D. Manuel Flores está escrito en los fastos de la Comisión Delegada con letras de oro. Fue infatigable, tesonero y expertísimo colaborador; su prestigio irradiaba de modo singular y sus características personales, junto son su encendido fervor por todo lo nacional hicieron de él un elemento insustituible.

 Y en este momento en que se  disciernen merecidos honores a la Comisión Delegada justo es encomiar y reverenciar el nombre de este miembro que desapareció antes dever coronada la noble obra por la que luchó.

Corría el año 1921 y se acercaba la fecha ( que fue prorrogada a pedido de algunos concursantes) en que había de cerrarse el concurso y fallar en el mismo Jurado especial nombrado el efecto.

Falló este distribuyendo los tres premios en la forma siguiente:

1er. Premio “Ansina”.

2º. Premio “Centauro”.

3er. Premio “Guazubirá”.

Estos lemas correspondían respectivamente a las “maquettes” presentadas por los señores: José Luis Zorrilla de San Martín, José Barbieri y Pascual Giussani en colaboración con Francisco Zorrilla de San Martín. Distribuidos que fueron los premios y realizada la exposición de bustos se procedió a formular el contrato respectivo para la construcción del monumento, cuya redacción se encomendó al Dr. Alejandro Gallinal.

El 16 de noviembre de 1921 resolvió la Comisión conceder seis meses para la presentación del boceto definitivo del monumento y fijar en dos años el lapso de tiempo concedido para la erección del monumento. Intensa había sido la obra realizada hasta ese momento y múltiples los afanes y tareas de la Comisión. Ya está en marcha definitiva y concreta la idea perseguida por ella pero, ¡cuánto que hacer todavía!.

¡Cuán delicadas las responsabilidades de esa Comisión!. Firmase contrato entre el escultor y la Comisión; fíjase como hemos dicho, en él el costo del monumento en

$ 60.000 y atiéndese ampliamente a cuanto se refiere a la forma de cristalizar plásticamente la iniciativa del Congreso de Florida.

El escultor D. José Luis Zorrilla de San Martín va a trasladarse a París a fin de ejecutar el monumento, allá por septiembre del año veintidós. Corren ahora los meses rápidamente. La Comisión tutela y vigila tanto la parte económica financiera de la empresa con ejemplar celo y desvelada actividad, como la ejecución artística de la escultura. Constantemente se halla al habla  por correspondencia minuciosa con el artista. Mientras tanto el lugar de enclavamiento del monumento preocupa y ocupa a la Comisión cerca del Consejo Municipal.

En París va surgiendo la obra artística de la que se envían sucesivamente reproducciones fotográficas a la Comisión Delegada. Mil dificultades y tropiezos inherentes a esta clase de trabajos y a la distancia a que se ejecuta recargan las tareas de estos abnegados ciudadanos que sobre sí han echado el peso de esta patriótica empresa.

Ya les ocupan los modelos definitivos en yeso de la estatua ecuestre; ya la ejecución de los bajorrelieves; ya el material en que estos han de esculpirse; ya mil detalles de la fundición, etc., etc.

Corren así los años de 1923 y 1924, en constantes desvelos y prolijas actuaciones. La Comisión ansía dar pronto vastedad, demora más de lo que ella deseara la satisfacción de ese deseo. Durante el año 1925 y vencidas  muchas dificultades la obra avanza definitivamente a punto tal, que a principio del año 1926 la escultura está ya fundida en Bélgica y los bajorrelieves pasados a la piedra en París y en condiciones de embarque.

Poco después la obra está en Montevideo, consagrada en París mediante el premio que le otorga el tradicional Salón. Aún hay mucho que hacer: la ubicación definitiva, la cimentación, la organización final y definitiva de la inauguración del monumento...

Ocho años han transcurrido desde que el Dr. Gallinal lanzara su idea en el Congreso de Florida, ocho años de una lucha titánica a la cual se ha dado cima en forma felicísima.

Y volveremos a repetir, para finalizar esta reseña llena de ejemplaridad: los nombres de Elías Regules, Alejandro Gallinal, Manuel Flores, Juan Zorrilla de San Martín, Carlos A. Arocena y Francisco Ros ligados por su constante, inteligente y abnegado esfuerzo merecen la gratitud de todo el país.

La Federación Rural, que en sus manos puso esta patriótica empresa, cumple, desde las columnas de su Revista un deber de merecido reconocimiento y estricta justicia rindiéndoles respetuoso homenaje de admiración fervorosa.

 

 

 

Un documento que será histórico

 

El Dr. Alejandro Gallinal y su proyecto legislativo sobre el Monumento al Gaucho

 

El ilustre ciudadano Dr. Alejandro Gallinal a quien le cabe el honor de haber mocionado ante el Congreso Rural de Florida pidiendo que se resolviese erigir un monumento al gaucho histórico y que solicitó la autorización legislativa para ello, completó su obra elevando un proyecto legislativo a ese mismo efecto.

Es deber de estricta justicia que el país sepa con reconocimiento, que a él, en primer lugar, le corresponde el honor de esa iniciativa. Y también dejar aquí la constancia documental e histórica de ese proyecto del doctor Gallinal.

He aquí la versión auténtica de la forma en que presentó su proyecto.

Dice así:

Señor Gallinal.- ¿ Me permite, señor Presidente?

Tuve el honor, como rural de iniciar ese monumento en el Congreso de Florida; lo he tenido como ciudadano solicitando la autorización legislativa para su erección, y quiero tenerlo, como legislador, proponiendo un proyecto de ley que responda a esa solicitud. He pasado a la Mesa ese proyecto y rogaría al señor Presidente que hiciera dar lectura de él.

Señor Presidente.- Léase. ( Se leyó):

“ El Senado y  la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea General,

DECRETAN:

 

Artículo1º.- Autorizase la erección, en la ciudad de Montevideo, y en el lugar que designen las autoridades competentes, el monumento votado en el Congreso Rural celebrado en Florida en Marzo del corriente año y destinado a conmemorar la figura histórica del Gaucho Uruguayo como primer elemento de emancipación nacional y de trabajo.

Art.2º.- Acéptase el ofrecimiento que, por órgano de su Comisión delegada, hace la Federación Rural para llevar a cabo ese propósito patriótico.

Art.3º.- Comuníquese, etc.

Montevideo, julio 24 de 1919. Alejandro Gallinal. Senador por Florida.

El Proyecto se sancionó en la siguiente forma:

 

Artículo 1º.- Autorízase a la Federación Rural  para eregir, a su costo, en la ciudad de Montevideo, y en el lugar que designen las autoridades competentes, el monumento votado por el Congreso Rural celebrado en Florida en Marzo del corriente año, y destinado a conmemorar la figura histórica del Gaucho Uruguayo, como primer elemento de emancipación nacional y de trabajo.

 

Art. 2º.- Comuníquese, etc.

 

 

18 de Julio 965 Piso 1. CP. 11100  Telefax. 00598-2-9004791/9005583  E-mail:  fedrural@gmail.com